¿Nos quedamos a medias?

Te veo a lo lejos, esperas con ansia mi llegada, no me has visto pero yo te observo anonadada.
¡Estoy tan nerviosa que no consigo moverme! Mis ganas de ti están apunto de estallar. Te miro y mientras voy hacia ti pienso en cada palabra, cada foto, cada sensación… Ojalá no te gires.
Y a un centímetro de ti, lo haces, te giras. Noto en tus ojos como te tiemblan los muslos. Creo que ya me tienes mojada.
Tus labios carnosos me están provocando, los míos responden mordiéndose, te están deseando.
Parece que el tiempo se ha detenido. No escucho ruidos, no veo personas a mi alrededor, no noto el aire pasar. Mis ojos están totalmente clavados en ti.
No aguanto más, con mi mano derecha rodeo tu cintura para empujarte a mi boca. Quiero que me beses hasta fundirme las bragas.

¡Explosivo! ¡Excitante! ¡Peligrosamente adictivo! Cojamos un taxi, corramos, quiero hacer algo muy divertido.

En un parpadeo estamos entrando en tu salón, las luces todavía siguen apagadas pero nos controla la tensión. Entro delante y, sin darte apenas tiempo para quitar las llaves, ya he dejado mis cosas a un lado y a tu cuerpo por detrás me he pegado.
«No te gires, no te muevas» consigo susurrar. Mis manos agarran las tuyas y las llevan contra la puerta. «Quieta…» insisto en bajito. Muy cerca de ti empiezo a recorrer lentamente tu cintura con ambas manos mientras mi boca intenta conocer un poco mejor tu cuello. Besos suaves, fugaces o lentos. Besos que no dejan un rincón sin saborear mientras mis manos, libres, se han atrevido a atravesar tu camisa.
¿Por qué te intentas girar? ¿Acaso me quieres besar? Aguanta un poco más… aún hay zonas que quiero notar…
Levanto tu camisa con discreción mientras mi boca entra descarada a deslizar mi lengua lentamente por tu espalda. Me excita que te encojas.

Saber que te gusta hace que me guste todavía más.

Martes “K-Ótico”

Tú, que fuiste nada. (Ese nada al que llaman todo)
Cuántas veces pensé en si te hubiese dejado olvidada. (Nunca esperé que acabase de ese modo)
Eras mi error más divertido. (Jugando, siempre ganabas.)
Mi catástrofe menos esperada. (Tú ponías normas, yo simplemente me dejaba.)

De ti no quería nada, me temía lo peor. ( Me gustabas, mi vista se nubló.)
Algo dentro me decía que jugabas al doble amor. (Contigo podía ser yo, por eso no importó.)

Un mensaje, tres palabras, un abrazo y un adiós. (Verte me ablandó hasta los huesos)
Dos besos, mucho tráfico y todo de forma veloz. (¡Y qué besos!)

Son recuerdos, son suspiros. (Te supero, no te olvido.)
Son los momentos que nunca han existido. (Gracias por haberte ido.)

Cuídame de ti, cuídate de mí. (Es mi forma de cuidarte.)